El huracán Polo azotó la costa pacífica de México, arrancando techos de viviendas, derribando árboles y provocando inundaciones en las carreteras. A pesar de la intensidad del fenómeno, las autoridades reportan que los daños graves fueron mínimos y no se registraron lesiones.
Las primeras evaluaciones indican que la fuerza del huracán no alcanzó niveles que causaran daños estructurales extensos, y las comunidades afectadas están recuperándose sin mayores complicaciones.
Fuente: México internacional




