Sesenta días después de la entrada masiva de personas a través de la frontera de Ceuta, el delegado del Gobierno oficializó su dimisión, reconociendo por primera vez la magnitud de la crisis migratoria que ha sacudido la región. La renuncia, anunciada el lunes, subraya las crecientes grietas entre las versiones oficiales y la realidad en el territorio.
El gesto del delegado, quien ha sido pieza clave en la coordinación de la respuesta estatal, se interpreta como un reflejo de la presión interna y la falta de consenso sobre la estrategia migratoria. La decisión también plantea interrogantes sobre la continuidad de las políticas implementadas bajo el mandato del presidente Sánchez.
Fuente: Noticias del mundo




